Cómo prevenir el mal aliento

Aunque el mal aliento no siempre perturba a quien lo posee, en realidad suele resultar bastante incómodo para quienes se hallan cerca de la persona afectada. Así, este desorden tan común que se debe a un problema de salud se transforma en un problema social, ya que perjudica la calidad de vida del paciente y de quienes le rodean.

En línea general, una persona con mal aliento, si es consciente de ello, se siente incómoda en todas partes, pues teme molestar a los demás, y se va retrayendo de su vida social.

Sus causas del mal aliento

No existe una causa única para el mal aliento. Las muchas causas que podrían provocarlos pueden darse por separado, pero muchas veces el mal aliento es la combinación de varias de ellas. Entre las más comunes están los problemas dentales, en especial los abscesos o las piezas dentales picadas, y los problemas del aparato digestivo tales como el mal funcionamiento del hígado o de los intestinos: se suelen liberar por la boca ciertos gases que liberan los pulmones pero que han sido fabricados por los intestinos y absorbidos por aquéllos.

No todos los desórdenes orgánicos producen el mismo mal olor, y hasta es sencillo para un médico determinar las posibles causas a partir de esto. Por ejemplo, si el problema es dental o de sinusitis, el aliento suele tener un fuerte olor a podrido, y si el desorden es afrutado, podría indicar diabetes. Los problemas renales suelen causar un fuerte aliento con olor a orina.

Prevenir el mal aliento

Para corregir ciertos problemas internos que producen mal aliento, es ideal consumir muchas fibras (frutas y verduras) para mejorar el funcionamiento de los intestinos, y reducir al máximo el consumo de bebidas azucaradas y colas y los alimentos demasiado dulces, pues el azúcar incrementa la placa bacteriana sobre los dientes, produciendo mal olor. El consumo de clorofila (verdura de hojas verdes) contribuye a la desintoxicación del cuerpo, lo que redunda luego en un mejor aliento.

Además de corregir los problemas orgánicos internos y de una excelente salud e higiene bucal, se pueden tomar ciertas medidas para mejorar el aliento de manera temporal como mascar un chicle o un pastilla sin azúcar. También sirven bien a este fin las hojas de menta o las semillas de eneldo y los enjuagues antisépticos que con el diario llegan a terminar con las molestas bacterias causantes del mal olor.

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